lunes, 21 de enero de 2008

Proyectando el 2008


Soñar. Creer. Atreverse. Hacer.
Walt Disney

En cada comienzo de etapa, contamos con un monto de energía que necesitamos encausar, sostener y dirigir hacia las metas que deseamos lograr en ella.
Iniciar un año es tener frente a nosotros una hoja en blanco en la que podemos registrar nuestras expectativas, proyectos y/o ideas que nos proponemos llevar a cabo en el transcurso del mismo.
Posicionarnos en ella nos lleva a tomar conciencia del desafío que implica el plantearse objetivos y fluir entre aquello que queremos y lo que la vida nos propone.

¿Fluir? ¿Planificar? Son circunstancias que se complementan una con otra y nos da la libertad de saber hacia donde nos dirigimos, a la vez que nos permite tomar lo rico que la vida nos ofrece a cada paso; es encontrar un equilibrio entre el pensamiento y la acción, entre seguir lo pautado y aceptar y capitalizar los matices que se nos presentan a diario.

2008. Un año para hacer. Un año para crecer. Un año para evolucionar. ¿Qué es lo que te gustaría lograr este año? ¿Un nuevo trabajo? ¿Iniciar una nueva relación afectiva? ¿Una carrera? ¿Terminarla? ¿Girar y establecer una nueva dirección en tu acción?

Lleva al papel tus reflexiones, ideas y proyectos que surgen de la lectura y mientras lo haces, toma conciencia de las sensaciones que percibes en tu cuerpo. Chequea si las mismas las asocias al placer, o bien percibes algún sentimiento de inquietud que necesitas tener en cuenta, pues esta información surge de lo metaconsciente y puede aportarte datos que tu mente consciente no ha captado aún.

Sueña…
¿Que deseas para ti y tu entorno? ¿ … para tu vida? ¿Cuáles son las sensaciones que aparecen en tu cuerpo cuando lo sueñas?

Cree….
 ¿Crees que es posible hacer este sueño realidad? ¿Qué crees respecto de ti mismo/a? ¿De tus posibilidades? ¿Con respecto a los recursos con que cuentas?

Atrévete…
 ¿Estás dispuesta a atreverte y dar el primer paso hacia su concreción?
Haz…
 ¿Cuál es el primer paso que darás en esa dirección? ¿Cuándo lo darás?

Chequea …
 ¿Percibes en tu cuerpo la decisión de hacerlo?

Tanto si crees como si no crees, tú tendrás razón. Nuestras creencias son el fundamento de nuestras acciones, tanto las que nos potencian como las que nos limitan. Por lo tanto ¿A cuáles vas a atender?

Atreverte es dar un paso esencial en la concreción de tus sueños. Tomar la decisión. Osar y hacer son pasos fundamentales que pueden establecer una diferencia en tu futuro.

Dar un paso de fe. Un paso en el que te muestras y muestras que crees en tus sueños, en tí mismo y en tu posibilidad de hacer y lograr. Tal vez no percibas delante de ti las seguridades que te gustaría tener. Tal vez, necesites avanzar ante un supuesto vacio y dar el paso que te llevará a tu futuro deseado.

Atreverse y hacer es la conjunción que nos permite crecer y nos lleva a transitar el camino que establecimos hacia la meta que soñamos.

Los sueños sin acción son como marionetas sin vida. Darles vida, movimiento, sonido y sentido es generar espacios en los que paso a paso nos sentimos y reconocemos como creadores de nuestra realidad.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Felices Fiestas


Tal vez hayas leido hasta el momento una gran cantidad de mails en los que nos deseamos unos a otros felicidad, paz, armonía, prosperidad, luz, amor.

Son tantos y mutuos deseos que navegan por esta red que no vemos ni tocamos y que nos une, de manera significativa con aquellas personas con las que tenemos contacto cercano, amistoso y/o profesional.

Son tantos y maravillosos deseos de nos brindamos unos a otros, que me llevan a la reflexion y a desear que éstos se mantengan presentes en nuestros corazones y que los renovemos cada dia durante el proximo año.

Con este deseo y esta propuesta,me acerco a ti para desearte un maravilloso 2008!!

Luisa Cordeiro

viernes, 28 de septiembre de 2007

¿Todos somos vendedores?


Desde tiempos remotos y debido a las necesidades que cada ser humano despliega en su accionar en el mundo, el intercambio de productos y la venta fue, es y será una de las profesiones tradicionales que existe en el mercado.
Y si bien solemos asociarla con productos, también vendemos ideas, servicios, sueños, oportunidades, como cuando contamos nuestros proyectos y buscamos generar nuevas situaciones de vida y deseamos que otros nos acompañen en la partida, por ejemplo.
La venta como toda profesión, genera momentos de alegría, de satisfacción y otros de tensión, o displacer. En algunos de ellos se puede llegar a sentir que las circunstancias giran dentro de lo previsto y en otros, no se puede visualizar el panorama deseado y se lo pinta de grises y negros. Nos ocurre a todos.
Nuestros estados de ánimo son cambiantes e inciden en la apreciación que tenemos de nosotros y de todo aquello que nos rodea.
Un pensamiento, una palabra generadas por nosotros o bien por lo que otro dice, nos puede generar emociones y sentimientos que pueden pasar por la conciencia o muy por debajo de ella y generarnos estados emocionales especiales.
Especiales porque pueden potenciarnos hacia la acción positiva o bien paralizarnos y llevarnos a momentos en los cuales la emoción no nos permite actuar livianamente. Necesitamos atender estos estados internos displacenteros , pues pueden llevarnos a generar conductas que nos inhiben de un desarrollo esperado, como también influir en la calidad de las relaciones que establecemos con el entorno. Estar conscientes de nuestras emociones y estados emocionales, puede ser la diferencia que lleve una diferencia a tu vida. Tal como lo propone Og Mandino, en su libro "El vendedor más grande del mundo":

“ Hoy seré dueño de mis emociones ...

¿Y como dominaré mis emociones a fin de que todos los días sean días felices y productivos?

Aprenderé este secreto de los siglos: Débil es aquel que permite que sus pensamientos controlen sus acciones, fuerte es aquel que compele a sus acciones que controlen su pensamiento. Todos los días cuando despierto seguiré este plan de batalla antes de ser capturado por las fuerzas del a tristeza, de la auto-compasión y del fracaso.

Hoy seré dueño de mis emociones

Y con este nuevo conocimiento comprenderé también y reconoceré estados de ánimo de aquel a quien visite. Toleraré su enojo y su irritación de hoy porque no sabe el secreto de dominar su mente. Puedo resistir sus saetas e insultos porque ahora sé que mañana cambiará y será un gozo visitarlo.

No juzgaré más a un hombre por una sola visita; no dejaré jamás de visitar de nuevo mañana a aquel que me demuestra odio. Hoy no comprará carrozas de oro por un centavo, y sin embargo mañana canjeará su casa por un árbol.

El conocimiento que tengo de este secreto será la llave que me abre las puertas de la riqueza. Hoy seré dueño de mis emociones

De aquí en adelante reconoceré e identificare el misterio de los estados de ánimo de toda la humanidad, y en mí. Desde este momento estoy preparado para dominar cualquier tipo de personalidad que se despierta en mí todos los días.

Dominaré mis estados de ánimo mediante una acción positiva, y cuando haya dominado mis estados de ánimo, controlaré mi destino. Hoy controlo mi destino, y mi destino es el convertirme en el vendedor más grande del mundo.
Seré dueño de mí mismo. Seré grande”
¿Mientras leías el texto pensaste en alguna situación? ¿En alguna persona? Si algo de lo dicho te interesó o te gustó, te invito a compartir estas reflexiones con aquellas personas que conoces e intuyes que esta lectura llevará un bien a sus vidas.

http://recursosconscientes.blogspot.com/

lunes, 13 de agosto de 2007

Casi lo mismo


A todos los seres humanos los
une una igualdad cargada de diferencias.
Virginia Satir


En una reunión de amigas, Ana reflexionaba sobre la relación que tenía con sus tres hijos: Juan, Estela y Marta. Con Juan y Estela, las palabras fluían y se sentían bien unos con otros. Con Marta, aparecían distancias que no entendía. Y se decía, “ si todos crecieron en la misma familia, porque no nos entendemos?”
Esta reflexión también es usual escucharla en algunos lugares de trabajo: “… Si les comentamos la información a todos, cómo es que Juan y Pedro no la entendieron? “

Cuando esto ocurre actuamos a partir del supuesto que cuando hablamos, los otros piensan y sienten igual o parecido a la forma que pensamos o sentimos nosotros. Y que entienden lo mismo que nosotros y, si nosotros lo entendemos lógicamente, el otro también lo entiende.

El haber nacido en la misma familia o haber concurrido a la misma escuela, estar en la misma institución, formarse en determinada disciplina no da garantía que quienes participan en el proceso incorporen lo mismo. Sin embargo, en la práctica, se actúa esperando que el otro entienda lo que uno entiende y dice, y muchas veces, se da por sentado que si no lo hace, es porque no quiere.

¿En una clase se puede pensar que todos aprenden lo mismo? Y además, ¿Cómo corroboramos que sabemos las mismas cosas?

Si bien aprendemos conceptos que son comunes a la mayoría, al incorporarlos lo significamos de una forma particular, pues percibimos, procesamos y elaboramos lo percibido a partir de las caracteristicas geneticas y adquiridas de cada uno de nosotros.

Un estímulo externo excita los receptores sensoriales, y provoca en el cerebro una actividad neuronal que permite que cada signifiquemos personalmente cada experiencia a partir de lo heredado geneticamente y las experiencias de vida realizadas: lo vivido, los caminos recorridos, los estudios que realizados, los resultados obtenidos y los no obtenidos,los que queremos obtener, las posibilidades o limitaciones que nos presenta el entorno, etc.

Todo esto contribuye a que cada persona signifique en forma particular lo que percibe. Es decir, sabemos casi lo mismo.

Es en el casi donde anida aquello que puede llevarnos a vivir las situaciones como fuentes de conflictos o de entendimientos, pues cuando la persona acepta que el otro piensa diferente a como puede pensar ella, incorpora el concepto de diversidad.

Somos miembros de la misma especie, la humana, compartimos códigos, costumbres y reglas como también tenemos características personales que nos perfilan como seres únicos, particulares.

El prójimo se nos presenta como semejante, pero no como idéntico. Y es a partir de este concepto, que valoramos la pregunta como nexo de comunicación eficaz, para acercarnos al otro y conocerlo, alegrarnos de estar y actuar en comunidad ampliando de esta manera nuestro mapa mental. En el decir de Virginia Satir: -“nos acercamos por nuestras semejanzas y crecemos por nuestras diferencias”

Son las diferencias las que nos permiten compartir planes, sueños, esperanzas, establecer lazos de confianza y generar actividades conjuntas en las que aprendemos cooperando unos con otros.

Luisa Cordeiro

miércoles, 25 de julio de 2007

Congruencia

NO
No es no y hay una sola manera de decirlo.
No.
Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
No, se dice de una sola manera.
Es corto, rápido, monocorde, sobrio y escueto.
No.
Se dice una sola vez,
No
Con la misma entonación,
No.
Como un disco rayado,
No.
Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín no es No.
No, tiene la brevedad de un segundo.
Es un No, para el otro porque ya fue para uno mismo.
No es No, aquí y muy lejos de aquí
No, no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser No, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.
No, es el último acto de dignidad.
No, es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes.
No, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia el otro lado, ni con símbolos devueltos; ni con pena y menos aún con satisfacción.
No es No, porque no.
Cuando el No es No, se mirará a los ojos y el No se descolgará naturalmente de los labios.
La voz del No, no es trémula, ni vacilante, ni agresiva y no deja duda alguna
Ese No, no es una negación del pasado, es una corrección al futuro.
Y sólo quien sabe decir No, puede decir SÍ.
“En nombre del AMOR “
Hugo Finkelstein

jueves, 12 de julio de 2007

Historia del mono número cien

Durante más de treinta años se ha observado a los monos japoneses de la especie Macaca fuscata, en estado salvaje.
EN 1952, en la isla de Koshima, los científicos suministraron a los monos batatas que tiraban en la arena.
A los monos les gustaba el sabor de las batatas crudas, pero les molestaba que estuvieran sucias de arena.
Una hembra de dieciocho meses llamada Imo descubrió que, si lavaba las batatas en un arroyo cercano, el problema desaparecía. Imo enseñó este truco a su madre.
Sus compañeros de juegos también aprendieron este nuevo sistema y, a su vez, lo enseñaron a sus madres. Esta innovación cultural fue aprendida gradualmente por varios monos ante los ojos de los científicos.
Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes aprendieron a lavar las batatas sucias de arena para que fueran más agradables al paladar.
Los adultos que imitaron a sus crías aprendieron esta mejora social, pero el resto de los adultos continuaron comiendo las batatas sucias.
Entonces ocurrió algo sorprendente. En el otoño de 1958, un determinado número de monos de Koshima, aunque no se sabe con certeza el número exacto, estaba lavando las batatas.
Supongamos que una mañana, al empezar el día 99 monos, de la isla de Koshina habían aprendido a lavar las batatas.
Supongamos también que, más tarde, esa mañana, el mono número cien aprendió a lavar batatas.
¡ENTONCES SUCEDIÓ!
Aquella misma tarde, casi todos los componentes de la manada lavaban sus batatas antes de comérselas.
¡De algún modo, la energía adicional del mono número cien provocó una transformación ideológica!
Pero fíjate!
Lo más sorprendente que aquellos científicos observaron fue: el hábito de lavar batatas saltó al otro lado del mar.
¡Colonias de monos de otras islas y las manadas de monos de Takasakiyama, en el continente empezaron a lavar las batatas*
Por lo tanto, cuando un número crítico de componentes adquiere conciencia de algo, esta nueva conciencia puede transmitirse de mente a mente.
Aunque el número exacto pueda variar, el Episodio del número cien, significa que cuando sólo un número limitado de personas son conscientes de algo nuevo, esta novedad puede continuar siendo conocimiento exclusivo de esas personas.
¡Pero hay un punto en el que sólo con que UNA Persona más se sume a esa nueva conciencia, cierto campo se refuerza y entonces casi todo el mundo adquiere ese conocimiento!**
De Ken Keyes Jr
• Lifetide, Lyall Watson, Bantam Bools, 1980, pp147,148. Este libro contiene otros detalles fascinantes. El mono numero cien. Ediciones Luciérnaga. Noviembre de 1999.

domingo, 20 de mayo de 2007

PNL? ¿Para qué?




Quienes se acercan, conocen e incorporan la Programación Neurolingüística (PNL) como herramienta para la acción, manifiestan que existe un antes y un después en la calidad de sus vidas, siendo este un balance satisfactorio, y en muchos casos muy satisfactorio!

Y esto ocurre porque la disciplina brinda recursos para generar en las personas estados internos a partir de los cuales las personas actúan con liberad y motivación en sus entornos. Y de esta manera establecen relaciones interpersonales que favorecen los logros de objetivos, por ejemplo.

Hacer de la PNL una actitud de vida permite acceder a herramientas que le permiten conocer tanto en los otros como en sí mismo, conductas, creencias y valores que sostienen ante determinadas situaciones que los movilizan, y en capas más profundas sentir quienes sienten que son en los contextos en los que se interactuan habitualmente.

Indagar en estos niveles lleva a determinar el campo o nivel del cambio que puede, si quiere, realizar. Pues en general, las personas esperan y desean que el otro cambie. Es el otro, ya sea hijo, padre, marido, amante, jefe, etc. el “tiene que cambiar”. Y cuando se instalan en ese nivel de demanda, que muchas veces se transforma en queja, y/o tristeza, dejan de percibir su poder personal. Pues el único cambio que podemos desear y determinar es el propio cambio.

Y es entonces cuando surge la pregunta: ¿Qué es lo que necesita cambiar para lograr lo que desea? ¿Está dispuesto/a a hacerlo? Y es en este punto cuando toma conciencia del nivel de SER que desea alcanzar, es cuando se conecta con su poder personal.

Generar un cambio en nosotros mismos, desde cualquier nivel en que lo hagamos genera cambios en nuestro entorno. Cuando respondemos con conductas no tradicionales provocamos respuestas no tradicionales; cuando cambiamos nuestras creencias y valores, provocamos cambios en nuestras capacidades, conductas y entorno.

Y cuando sentimos que somos una persona diferente a la fuimos y nos presentamos desde una identidad deseada y lograda, toda nuestra vida cambia.

Luisa Cordeiro
http://www.luisacordeiro.com.ar